sábado, 26 de febrero de 2011

Memoria

Las llaves arriba de la mesa, el florero con 2 flores medio secas, un par de apuntes, una serville. Las sillas medio desacomodadas, el piso algo brilloso, la cajita arriba de la mesa ratona, una cadenita de algo parecido al oro. Una toalla en el sillón, una remera estirada encima de él. El telefono colgando de la pared, el cuadrito de madera y una foto de nosotros. La puerta entreabierta del baño, el desodorante arriba del lavamanos, otra toalla colgando del picaporte. un plato para lavar, un vaso arriba de la mesada, la pava en la ornalla, el mate lavado, el cajon de los cubiertos algo abierto, una cubetera asomando en él. La heladera, 2 notas pegadas en ella, otra foto de nosotros. Las velas en la estantería, las flores secas, las cajas arriba del mueble, el ventilador prendido. Las zapatillas algo desordenadas abajo de la cama, su remera arriba de la silla, al igual que su mochila, el velador prendido, la luz apagada, la radio prendida, casi en un susurro, el escritorio algo desordenado, el paquete de galletitas que nos acababamos de comer, la computadora apagada, el celular cargandose, el peluche tirado en el piso, el cuaderno arriba del escritorio, él, acostado, imagino que durmiendo, su respiración lenta, mi cabeza apoyada en el pecho, su mano arriba de mi cadera, abrazandome, nuestras piernas enredadas, sus ojos cerrados, su pelo algo despeinado, mi respiración lenta, mi mano en su pecho, sus latidos tranquilos, su mano atras de su cabeza, la cortina algo abierta, el sol apenas saliendo, los pájaros cantando casi en un murmullo, y, todo esto... con los ojos cerrados.

1 comentario:

  1. hermoso.
    me gusta acordarme y revivir sensaciones, me puedo olvidar de un monton de hechos, pero si cierro los ojos puedo sentir perfectamente tu perfume, tu piel suavecita, tu calor cuando me abrazás, si supiera dibujar podría hacer tus ojos de memoria, esa mirada tan especial...
    Cuando un lugar me hace sentir bien también lo puedo rearmar de esa manera, y caminar a oscuras como si nada, suena tonto pero también me puedo acordar de las sábanas y de lo mullido de cada almohada como si estuviera encima.


    J



    te dejo uno que nada que ver, pero siempre me gustó porque también tiene esa manera de enumerar cosas que te hace ver cada imagen del relato en cada palabra.


    Las líneas de la mano (Julio Cortázar)

    De una carta tirada sobre la mesa sale una línea que corre por la plancha de pino y baja por una pata. Basta mirar bien para descubrir que la línea continúa por el piso de parqué, remonta el muro, entra en una lámina que reproduce un cuadro de Boucher, dibuja la espalda de una mujer reclinada en un diván y por fin escapa de la habitación por el techo y desciende en la cadena del pararrayos hasta la calle. Ahí es difícil seguirla a causa del tránsito, pero con atención se la verá subir por la rueda del autobús estacionado en la esquina y que lleva al puerto. Allí baja por la media de nilón cristal de la pasajera más rubia, entra en el territorio hostil de las aduanas, rampa y repta y zigzaguea hasta el muelle mayor y allí (pero es difícil verla, sólo las ratas la siguen para trepar a bordo) sube al barco de turbinas sonoras, corre por las planchas de la cubierta de primera clase, salva con dificultad la escotilla mayor y en una cabina, donde un hombre triste bebe coñac y escucha la sirena de partida, remonta por la costura del pantalón, por el chaleco de punto, se desliza hasta el codo y con un último esfuerzo se guarece en la palma de la mano derecha, que en este instante empieza a cerrarse sobra la culata de una pistola.

    ResponderEliminar