Creo que si, al menos por un rato, pudieramos ponernos en el lugar del otro, pudieramos pensar y recordar como recuerda el otro, como recuerdan las madres y abuelas cada minuto de su vida, hoy, no tendríamos tiempo libre.
Hace falta mucho, muchisimo para que se haga justicia, y a las abuelas les queda poco tiempo; no puedo imaginarme la desesperación de esas mujeres por la tardanza de los juicios; no quiero imaginar que nunca van a saber si se hizo o no justicia.
Tantos pibes como yo, un poco mas chicos, un poco mas grandes, dieron su vida, les robaron su vida, sólo por el hecho de pensar, de querer algo mejor para todos; a tantos pibes les sacaron la posibilidad de sonreir, de decir todo lo que les faltaba... a tantos pibes les sacaron la posibilidad de vivir sólo por el hecho de no callarse, sólo por darse cuenta que las cosas no estaban bien, sólo por querer algo mejor para todos nosotros. Y por ellos hoy estamos acá, pudiendo escribir lo que queramos en cualquier lado, sin que nadie nos torture por eso; tantas cosas hay que agradecerles a ellos, tanta libertad, tanta democracia, y todo por ellos.
Sin ir más lejos, hoy en la escuela estuve haciendo radio, diciendo lo que quería de la manera que quería, sin que nadie me haga callar, sin que nadie me meta adentro de un auto con una venda en los ojos y no me deje ver, una vez mas, las caras de la gente que quiero, siquiera el Sol...
Hoy, agradezco a ellos, a todos ellos, por esto que tengo; y prometo no callarme nunca, y seguir luchando para que, de una vez por todas, haya justicia.
Juicio y castigo YA a los culpables!

